“A veces me gustaría ser un montañés con un sólo brazo y no muy diestro en la tala” dice con su acostumbrado humor negro Ivan Smagghe cuando se trata de clubes. Ivan se pone sincero y admite que no siempre los clubes en los que toca le impresionan o dejan una memoria persistente en su cerebro.
Pero ese no es el caso con el Trouw de Ámsterdam. “Oscuro como un pozo infernal, inteligentemente iluminado al estilo minimalista, crudo y listo, como un garage abandonado en el este de Berlín en el 93″. ¿Te dejó frío? Como decían los Pet Shop Boys: “We all feel better in the dark”.

